Publicado el 9 junio de 2014 a las 14:21, por

Ni mucho menos los productos light adelgazan: desmontamos el mito de estos productos

La era “Light” está en su máximo apogeo. Hasta la cerveza (esa que tantas barriguitas ha formado) ya tiene su versión Light. El consumo de este tipo de productos se ha incrementado mucho en los últimos años y esta tendencia parece no tener freno debido en parte a la preocupación que los consumidores mostramos por nuestra salud y, sobre todo, por nuestra apariencia física.

Lo que no se tiene en cuenta tanto es que en torno a este concepto hay falsos mitos como que lo Light no engorda. ¡Nada más lejos de la realidad! Light no significa sin azúcar o grasa, sino que tiene menos calorías que el producto de referencia.

Si bien es cierto que tiene menos calorías que los productos tradicionales, has de saber que hay determinados alimentos que son grasos por naturaleza, por ejemplo, los lácteos, aun tratándose de su “versión más ligera”. Por lo tanto, su consumo debe moderarse de la misma manera que si estuviésemos consumiendo un producto no Light ya que si no lo hiciéramos, el efecto de su consumo podría traducirse en un aumento de peso.

Hay muchos de estos productos que no llevan azúcar pero que contienen sustancias que al entrar en contacto con nuestro organismo se convierten en azúcar. Otros han sustituido la grasa animal por la vegetal o por otra más elaborada. Lo mismo ocurre cuando nos referimos a “Integral”, ya que se trata de productos en cuya elaboración se ha empleado una harina refinada que puede ir con azúcar, aceite o grasa.

Por otra parte, hay productos impensables para tener su versión light, por mucho que se insista: el turrón, no se puede desgrasar una almendra, las chocolatinas ya que el cacao es un cereal, etc. Y así hasta completar una larga lista. Si se abusa de ellos aumenta el riesgo de tener desequilibrios nutricionales. Las grasas y los azúcares son nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo, que tenemos que consumir, sin exceso ni defecto.

En general, se puede comer light sin emplear productos Light, comiendo alimentos de similares características a los tradicionales, pero de menor aporte energético. Ojo, no sustituyas muchos alimentos convencionales por sus versiones light, ya que puede haber riesgo de carencia de nutrientes esenciales. Además, una adecuada preparación de los alimentos hace que éstos resulten bajos en calorías ahorrándonos esfuerzo y abaratando el precio del producto.

Lo más importante a tener en cuenta es que, los alimentos light no adelgazan por solo consumirlos; sino que nos engordan menos, conteniendo un 30% menos de calorías que sus correspondientes normales.

La cultura de lo light ha generado una especie de confusión universal constituyéndose como el remedio contra los kilos y tenemos que aclarar que tan solo resultan una ayuda a NO ganar peso si se utilizan de manera adecuada.