Publicado el 1 abril de 2015 a las 11:07, por

Las infiltraciones de toxina botulínica de tipo A, o botox, administradas en zonas musculares faciales identificadas son más eficaces que las realizadas en una zona fija. Este tipo de inyecciones, que son las que se realizan en Clínicas CRES, tienen múltiples ventajas ya que permiten infiltrar menos cantidad de producto y en menos zonas, disminuyen mejor las arrugas del ceño y aumentan la satisfacción final del paciente.

Cirugia Clinicas CRES

Así, lo concluye un estudio publicado en el último número de la revista Aesthetic Plastic Surgery en el que se analizó a 62 pacientes, la mitad tratados con esta técnica y la otra mitad con infiltraciones en zonas fijas. Los pacientes a quienes se infiltró la toxina botulínica en zonas musculares identificadas mostraron una atenuación de las arrugas de expresión superior (65 frente a 52%); y mayores niveles de satisfacción tanto al inicio del tratamiento como al final.

Además, los pacientes tratados con la técnica de identificación muscular necesitaron dosis menores (12  frente a 16 U), menos volumen (0.37 ml frente a 0.48 ml) y menos zonas de aplicación (2 frente a 4) que los que recibieron las inyecciones en zonas fijas.

La toxina botulínica es una proteína purificada que se suministra a través de inyecciones en los músculos de la cara. Estas infiltraciones relajan la musculatura fácil y atenúan las arrugas, por lo que dejan una piel luminosa y tersa. Este tratamiento se realiza a través de inyecciones, con una aguja muy fija, de botox en zonas concretas de los músculos del tercio superior del rostro.