Publicado el 15 septiembre de 2016 a las 10:50, por

Hoy os proponemos esta sabrosísima receta con Granada; una fruta considerada “milagro” por todas sus propiedades curativas y saludables. Una de sus propiedades nutricionales más interesantes y atractivas es su alto contenido en antioxidantes, al igual que la mora, lo que nos obliga a prestarles una atención especial en vistas de mejorar nuestra salud y bienestar general.

Ingredientes

  • Semillas de 1 granada
  • 240 g de moras
  • 1 yogurt desnatado
  • 60 ml de zumo de granada

Paso a paso

  1. Cortamos la granada por la mitad y le extraemos las semillas
  2. Añadimos a una batidora ¾ de las semillas de granada, las moras, el yogur y el zumo de granada. Lo batimos durante 1-2 minutos hasta que coja una textura suave.
  3. Lo servimos en un vaso y decoramos con el resto de semillas de granada para decorar

** Hazlo apto para intolerantes a la lactosa usando un yogur sin lactosa

Cal. Proteínas Grasas Hidratos
181 5 g 1 g 40 g

La granada es ideal para prevenir problemas cardiovasculares debido a su acción hipotensiva, diurética y drenante. Su acción antiinflamatoria ayuda también a prevenir el deterioro del cartílago y otras estructuras músculo-esqueléticas. Es un alimento rico en azúcares y agua, a su vez posee altas concentraciones de otros nutrientes esenciales para la vida como pueden ser:

  • Potasio: Ayuda a los nervios y músculos a comunicarse, permite que los nutrientes en las células fluyan y ayuda a expulsar los desechos de las células. Una dieta rica en potasio ayuda a contrarrestar algunos de los efectos nocivos del sodio sobre la presión arterial.
  • Calcio: Ayuda a formar y mantener dientes y huesos sanos. Favorece el buen funcionamiento de músculos y vasos sanguíneos.
  • Magnesio: Ayuda a mantener el funcionamiento normal de músculos y nervios, brinda soporte a un sistema inmunitario sano, mantiene constantes los latidos del corazón y ayuda a que los huesos permanezcan fuertes. También participa en la regulación de los niveles de glucosa en la sangre y en la producción de energía.
  • Fósforo: su tarea principal es formar huesos y dientes, pero además ayuda a conservar y reparar las células y los tejidos. Ayuda en el buen funcionamiento de los riñones, el corazón y el sistema nervioso.
  • Vitamina C: es un antioxidante. Es importante para la piel, los huesos y el tejido conectivo. Promueve la curación y ayuda al cuerpo a absorber el hierro.
  • Vitaminas del grupo B: Estas vitaminas ayudan al proceso que hace su cuerpo para obtener energía de la comida que usted consume. También ayuda a formar glóbulos rojos.
  • Está formada por unos compuestos llamados fenoles que aportan el color y el sabor. Concretamente las antiocianinas aportan color rojo y los taninos el sabor astringente. Estos compuestos actúan en el cuerpo humano como antioxidantes frenando los procesos del envejecimiento y la aparición de algunas enfermedades.