Publicado el 11 agosto de 2014 a las 07:21, por

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Es el momento de desconectar y relajarse pero también de revisar cómo ha ido el año hasta el momento y pensar en cómo lo queremos acabar. Para ello, el verano es una buena época de reflexión.

Descansar, desconectar y reflexionar sobre nuestra vida anterior

Saber disfrutar del tiempo libre comporta también saber romper con esos hábitos estresantes y aprender a darnos tiempo para nosotros. Creemos que hay que vivir intensamente ese tiempo de descanso y lo que hacemos es continuar con el mismo ritmo acelerado del día a día llenándolo de distintos contenidos (excursiones, celebraciones, compromisos familiares…).

Justamente para poder aprovechar el tiempo es importante saber parar descansar y disfrutar de los pequeños placeres, por ejemplo, levantarse cuando el cuerpo te lo pida, dormir la siesta, dar largas caminatas, disfrutar de un desayuno tranquilo…

Oblígate a pausar tu ritmo y a ser más consciente de que en el tiempo no importa la cantidad, sino la calidad del mismo.

Revisa tus metas. ¿Qué has conseguido?

Puede ser también un buen momento para pararte a reflexionar sobre los retos y metas conseguidas desde que iniciaste el año. Para ello, piensa qué objetivos te planteaste, cuáles de ellos has conseguido y qué acciones iniciaste para alcanzarlos. Para aquellos que no has alcanzado, pregúntate cómo y qué puedes hacer para vencer los frenos que te impiden lograrlos. A partir de ahí elabora un plan de acción con actividades sencillas y amenas que puedas llevarlas a cabo en los próximos meses.

Actitud positiva ante la vida

Mantén una actitud abierta, distendida y, sobretodo, positiva ante todo. Vive todos los momentos de tu vida y ríete de tus circunstancias observando todas las cosas que has logrado superar y que te quedan aún por vivir. Estando descansado, relajado y poniendo a punto tu cuerpo y mente conseguirás acabar el año satisfecho y con una actitud positiva.

En continuo aprendizaje

Al volver de las vacaciones, nuestro organismo está más relajado y hace que nuestra mente y capacidad de aprendizaje estén más activas, consiguiendo así que se adquieran más fácilmente nuevos conceptos. Es un buen momento para leer un libro sobre tus intereses y aprender sobre ellos o apuntarse a un intensivo de un idioma, ir a charlas sobre temas que te motiven…

SPA: Aprovecha el agua y su fuerza

Aprovecha unos días para poner tu cuerpo a punto y para hacer actividades que puedas disfrutar intensamente como nadar, patinar, hacer senderismo… Otra divertida forma de ponerte en forma y además oxigenar tu mente es apuntarse a interesantes rutas turísticas a pie que se hacen por la misma ciudad: grandes recorridos llenos de historia que alimentarán tu alma.