Publicado el 16 enero de 2013 a las 15:46, por

Cuando nos proponemos adelgazar, todos pensamos en la misma opción: hacer deporte y quemar calorías, y cuanto más sudemos, más efectivo es nuestro ejercicio.

Es necesario desechar esta idea de nuestra mente y dejar de pensar que cuanto más sudor desprendamos, más grasa perdemos.

Existen dos tipos de ejercicios; los aeróbicos y los anaeróbicos. Los aeróbicos son ejercicios de media o baja intensidad y larga duración, que ayudan al organismo a quemar hidratos y grasas para obtener energía. Son los más indicados para perder grasa, y consisten en correr, nadar, ir en bici o caminar.

Los ejercicios anaeróbicos son de alta intensidad y poca duración. En esta clasificación entrarían las carreras de velocidad, pesas y ejercicios que requieran un gran esfuerzo en poco tiempo. Este tipo de ejercicios son buenos para fortalecer los músculos y tonificar el cuerpo.

Según estas nociones básicas, lo más efectivo para perder volumen y peso es decantarnos por los ejercicios aeróbicos.

Puedes elegir la actividad que más te convenga; caminar durante una hora al día, correr a paso moderado, montar en bici o incluso divertirte quemando calorías eligiendo el baile como forma de ejercitar tu cuerpo.

Lo más importante es que seas constante y mantengas esa actividad a diario. Puedes empezar poco a poco, media hora cada día, e ir aumentando los tiempos de actividad.

También puedes alternar entre ellas, salir a caminar un día, dar un paseo en bici al siguiente o ¡apuntarte a clases de salsa!

Si eres paciente y regular en tus actividades, notarás los resaltados a corto plazo, te sentirás mejor contigo mismo gracias a la actividad realizada y no acabarás agotado y aburrido de estar tantas horas encerrado en el gimnasio.

Anímate a realizar estas rutinas y sigue haciendo de tu estilo de vida tu mejor aliado para tu salud y belleza.