Publicado el 1 agosto de 2016 a las 13:07, por

Llegan las vacaciones de verano y con ellas las salidas por la noche, las comidas familiares, los viajes y otra serie de eventos que pueden afectar a nuestra dieta.
Todas estas actividades no deberían porque repercutir en exceso en la báscula, aunque es normal que nuestro peso aumente ligeramente durante esta época del año debemos controlarlo.

Para ello te proponemos una serie de consejos:

1. El viaje empieza en cuanto pones el pie fuera de casa
Nuestro viaje empieza en cuanto cogemos el autobús, el avión, el coche, el barco o cualquier otro método de transporte. Normalmente cuando vamos de viaje nos vemos rodeados en aeropuertos, gasolineras, estaciones etc. De tiendas que nos abastecen de snacks dulces o salados, este tipo de snacks suelen contener altos niveles de azúcares o grasas por lo que es mejor evitarlos.

Para ello sal de casa con una buena botella de agua la hidratación es básica, alguna pieza de fruta y algún snack saludable (nueces, almendras, barritas de cereales, cereales integrales,…), mata el hambre y el aburrimiento de una forma sana.

2. Planifica las comidas que vas a realizar durante el viaje
Otro de nuestros grandes enemigos es el elegir restaurante en el último momento. Si planificamos los lugares donde vamos a comer o cenar antes de llegar allí tendremos menos tentaciones por sitios de comida rápida.

Lo mejor sería pasar las vacaciones en algún sitio donde podamos hacer comida y comprarla en el supermercado podamos hacer comida y comprarla en el supermercado. Otra opción sería coger hoteles de buffet libre donde la oferta se amplia y podamos elegir una variedad de alimentos seleccionando los más saludables.

Recuerda que ir a un buffet no es sinónimo de probar todo lo que puedas, intenta planificar tu comida. Ponte límites y normas. Una buena idea es darte un paseo mirar todo lo que hay y elegir de ello un primero, un segundo y un postre.
Si es posible intenta que el primero y el segundo te quepan en un mismo plato o llevarlos a la vez a la mesa, evitando así el tener que levantarte más veces de lo necesario.
Elige una mesa lejana al buffet para que te de un poco de pereza levantarte.

3. Mantén las 5 comidas diarias
A pesar de estar de vacaciones es necesario mantener las 5 comidas diarias recomendadas.

Estas comidas hacen que los picos de glucemia en sangre sean menores y además ayudan a la ansiedad antes de comer. Evitamos con ellos pegarnos atracones innecesarios que nos van a hacer pasar digestiones pesadas.

Recuerda que saltarse una de estas comidas implica el picoteo entre horas donde se tiende a un exceso de alimentos fritos, salados con alto contenido en azúcares y/o grasas.

4. El desayuno sigue siendo la comida más importante del día
El desayuno sigue siendo la comida principal del día , pasamos un mínimo de 6 horas durmiendo y sin haber comido nada, nuestro cuerpo tiene la necesidad de recuperar energía para ponerse en marcha para todas las actividades.

Lo ideal sería comer 30 minutos después de habernos despertado para que el cuerpo se encuentre en predisposición de hacer una buena digestión, el también necesita esos 5 minutos extra para despertarse.

Recuerda que el desayuno completo equilibrado debe estar formado por una pieza de fruta (en zumo o entera), algún lácteo desnatado o semidesnatado, algún tipo de alimento proteico (pavo, jamón de york, huevo cocido, cecina,…) y algún cereal (preferiblemente integral) como pan o cereales.

Evita en cualquiera de los casos la bollería tanto industrial como artesana y los dulces.

Es conveniente hacer cenas ligeras para poder tener hambre en el desayuno si fuera necesario.

5. Disfruta de tu vida social con aperitivos saludables
Cuando alternes o picotees por ahí, intenta pedir las opciones más equilibradas y saludables, recuerda que evitar los fritos es lo más recomendable.

Pide pinchos de jamón ibérico, espárragos, pepinillos, berberechos, mejillones al vapor, ensaladas, carnes y pescados a la plancha… acompañado de agua, zumos, refrescos Light, cerveza sin alcohol etc. Evita los postres.

6. Aprovecha el tiempo libre y haz ejercicio
Ya que la excusa durante el año para no hacer ejercicio suele ser la falta de tiempo aprovecha 30 minutos – 1hora al día para hacer ejercicio.

Puedes pasear por la playa o la montaña, planifica actividades que impliquen un paseo en bici, intenta ir a los sitios andando, aprovecha para ir a nadar o haz actividades como snorkeling que te permiten disfrutar del mar mientras haces ejercicio.

De esta forma puedes compensar el exceso calórico de algunas comidas.

7. Recuerda que la hidratación es esencial en el verano
No te olvides de los 2 litros diarios recomendados.

Sigue estas indicaciones y podrás disfrutar del verano sin que tenga consecuencias a la hora de subirte en la báscula a la vuelta.