Publicado el 13 mayo de 2014 a las 07:55, por

pies

Pasamos muchas horas de pie, caminando frenéticamente de un lado a otro con calzado, en muchas ocasiones, poco apropiado. Tacones de vértigo, zapatos que nos aprietan y nos hacen rozaduras, pero nos ponemos igual porque nos encantan, tejidos que no transpiran, etc. Nuestros pies sufren mil agresiones y siempre son los grandes olvidados a la hora de darles los cuidados necesarios.

El ABC de unos pies maravillosos:

Hay tres factores clave que siempre debes tener en cuenta a la hora de cuidar tus pies:

1. Higiene diaria: sumérgelos en agua tibia durante diez minutos y lávalos con algún jabón refrescante. Si los notas cansados añade una gotita de aceite de oliva con aroma de menta o romero, para relajarlos. Luego sécalos con mucho cuidado, sobre todo entre los dedos.

2. Hidratación máxima: aplica todos los días una crema o loción hidratante al tiempo que les das un buen masaje en la zona plantar, sin olvidar los tobillos. Una vez por semana exfólialos y utiliza piedra pómez para que eliminar durezas. Si tus pies están muy resecos realiza una mascarilla con aceite de oliva con unas gotas de limón, embadúrnalos y duerme con unos calcetines de algodón. El resultado al día siguiente será espectacular.

3. Uñas bien cortadas: los especialistas recomiendan cortar las uñas de forma recta, para evitar que se encarnen. Para terminar utiliza la lima para pulir las esquinas y darles la forma final.

Si durante todo el año vamos al gimnasio para mejorar nuestro estado físico y lucir un cuerpo de infarto ¿por qué no hacer lo mismo con nuestros pies? Existen una serie de ejercicios que te ayudarán a mantenerlos sanos y bonitos siempre:

Apóyate en los talones y haz giros de derecha a izquierda y de arriba y abajo.

Camina sobre los talones.

Recoge canicas con los dedos de los pies.

Si trabajas de pie muévete e intenta cambiar de zapatos al menos una vez a lo largo del día.

Si trabajas sentada mantén los pies elevados unos 10 centímetros aproximadamente, apoyándote en alguna superficie.

Y ahora que llega el buen tiempo puedes cuidar tus pies al tiempo que disfrutas de uno de los mayores placeres de la vida: camina descalza sobre la arena de la playa o la hierba del campo. De esta forma conseguirás tonificar los músculos, mejorar la circulación, suavizar durezas y agilizar las articulaciones. ¡Todo son ventajas!