Publicado el 30 abril de 2015 a las 15:38, por

La cirugía estética tras un parto, conocida como mommy makeover, ha experimentado un gran auge en los últimos años, sobre todo en Estados Unidos. Pero también en España, donde ya es habitual combinar una abdominoplastia con una intervención de aumento o reducción mamaria, para devolver al cuerpo la forma previa al embarazo y la lactancia.

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Un reciente estudio estadounidense publicado en el último número de la revista Plastic and reconstructive surgery asegura que la realización de ambas intervenciones en una misma cirugía es segura y exitosa ya que minimiza los riesgos de complicaciones locales. Por ello, cada vez más los cirujanos plásticos realizan las abdominoplastias a la vez que una cirugía de pecho o una liposucción.

Durante el ‘mommy makeover’ se pueden corregir en una sola intervención problemas como la flacidez de la piel, la distensión de los músculos abdominales, el exceso de grasa y aumentar, reducir o levantar el pecho, una mastopexia.

El momento idóneo para llevar a cabo este tipo de cirugía es un año después del parto, que es el tiempo medio en el que útero vuelve a su posición original y se puede valorar mejor cómo ha quedado el abdomen tras los cambios propios del embarazo. Sin embargo, algunas mujeres pueden someterse a ella a partir de los seis meses de dar a luz, por haberse cuidado más durante el periodo de gestación. De todos modos, será el cirujano quién valore los plazos más adecuados en cada caso.