Publicado el 23 junio de 2014 a las 07:44, por

crema antiedad

El Ácido Hialurónico se puso de moda hace varios años pero ahora la mayoría de las cremas antiedad lo incorporan a sus ingredientes. Se trata de una sustancia biológica que vive en numerosas células del organismo y que hidrata la piel ya que retiene aproximadamente el 70% de su peso en agua en el interior de la estructura intercelular cutánea. Los resultados del Ácido Hialurónico son un incremento de la hidratación, reducción de signos de la edad y mayor suavidad en la piel. Las nuevas tendencias se encaminan hacia nuevos productos de Ácido Hialurónico para rellenar grandes volúmenes, así como nuevas moléculas de mayor duración.

El Retinol es un derivado de la vitamina A que cuenta con múltiples propiedades: combate las arrugas, mejora la textura de la dermis, trata el acné, aporta luminosidad y da solución a los problemas de pigmentación. Este ingrediente activo estimula la producción de colágeno y combate el estrés oxidativo de la piel, ¿el resultado? Una piel más luminosa.

Hace aproximadamente tres años se pusieron de moda las cremas con Resveratrol, un ingrediente natural que proviene de algunas plantas como la vid, de frutas como la uva y, en mayor cantidad, del vino tinto. Tras varios estudios e investigaciones, la Escuela de Medicina de Harvard demostró la capacidad del Resveratrol para la activación de los genes de la longevidad. El vino tinto se sumerge en el mundo de la cosmética gracias a las cremas que se comercializan con extracto de semillas de uva, que se caracterizan por un poder antioxidante 50 veces mayor que la vitamina E y 30 veces mayor que la vitamina C.

La Coenzima Q10, un componente que aporta energía a las células de la piel, está presente de manera natural en la dermis. A medida que pasan los años, el Q10 de la piel se va perdiendo y es necesario utilizar cremas antiedad que contengan este componente para dar a las células ese aporte de Q10 que les falta. Por lo tanto, los cosméticos antiedad que están formulados con Q10 disminuyen los surcos de las arrugas, restauran la estructura celular de la piel, reafirman el tejido y aportan mayor elasticidad.

La baba de caracol y veneno de serpiente han sido componentes cosméticos muy mediáticos y masivos, sin embargo, muchos expertos dermatólogos han puesto en duda sus resultados milagrosos. El extracto de baba de caracol en crema no es suficiente para combatir los signos de la edad aunque se ha demostrado que la alantonina, sustancia activa natural, favorece la cicatrización de heridas y úlceras. Por otro lado, los anuncios de las cremas de veneno de serpiente comparan este cosmético con los resultados del bótox, algo imposible ya que las cremas solo actúan en la capa superficial de la piel y no llegan al músculo.