Publicado el 28 febrero de 2013 a las 15:24, por

Cres, el olivo, y la vid

La mayoría de nosotros llevamos un ritmo de vida frenético en el que las prisas y los agobios forman parte del día a día.

La falta de tiempo nos obliga a llevar una dieta desordenada que afecta a nuestra salud y contamina nuestros buenos propósitos convirtiéndolos en hábitos de vida nocivos para nuestra salud y nuestro cuerpo.

Para combatir estas malas costumbres lo mejor es intentar llevar una buena alimentación y encontrar hueco para adentrarte en las ventajas de la dieta mediterránea.

Este estilo de vida se fundamenta en una dieta equilibrada en la que predominan los alimentos obtenidos de cultivos tradicionales del espacio bañado por el mediterráneo: el olivo, el trigo y la vid.

– Consume alimentos de origen vegetal frutas, verduras, pan, pasta, arroz, cereales, legumbres y patatas
– Utiliza siempre el aceite de oliva, tanto para freír como para aderezar
– Tómate una copita de vino durante las comidas y disfruta del placer del tinto con moderación
– Utiliza hierbas aromáticas como alternativa a la sal
– Aprovecha los alimentos de temporada y disfruta de los productos frescos

El consumo de estos alimentos y su tratamiento culinario complementa tu estilo de vida con pequeños placeres característicos del mediterráneo:

– Disfruta de la sobremesa con familiares y amigos
– Acompaña la vida mediterránea con la realización diaria de ejercicio físico
– Elabora platos sabrosos y atractivos visualmente y disfrutas mientras cocinas
– Come de forma relajada, sin prisas, saboreando los alimentos
– Reposa después de las comidas y benefíciate del placer de una pequeña siesta