Publicado el 22 julio de 2014 a las 07:27, por

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Se acercan las vacaciones y con ellas las cervecitas, las cenas con amigos, los helados y también los ratitos de relax. Un cóctel peligroso si de lo que hablamos es de ganar kilos. Según datos publicados, los españoles engordan una media de tres kilos durante el verano.

Está claro que el descanso vacacional es para disfrutar y renunciar a esos pequeños placeres puede ser toda una tortura. Sin embargo, no hay por qué hacerlo. Teniendo en cuenta una serie de sencillos consejos, es posible mantener la figura, o al menos, que los kilos ganados no sean tantos.

Existe una regla básica en todo plan de adelgazamiento o mantenimiento. En la medida de lo posible, el aporte de calorías debe ser mayor por la mañana que por la noche. En verano nos encontramos con los apetecibles helados. Dicho dulce tiene un número de calorías muy elevado. Por este motivo, si se quiere disfrutar de uno, es recomendable hacerlo por la mañana, preferiblemente antes de comer o sino tras la comida. De esta forma, tal y como destacan los expertos de smartsalus.com, tendremos parte del día para quemar ese aporte extra de calorías.

Sí, está claro, las vacaciones son para el relax pero también para la bicicleta, los paseos, el running. Una cosa no está reñida con la otra. Existe una tónica habitual de dejar de lado las rutinas y entre ellas la de la práctica de ejercicio diario. Esto no tiene porqué ser así. Incluso, en verano se dispone de más tiempo y de un mejor clima para practicarlo. Correr al lado del mar, descubrir senderos, pedalear al más puro estilo “Verano Azul” son algunas de las magníficas propuestas que nos brinda el verano.

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Los amigos, la familia, las terracitas y las cervecitas. Cualquier excusa y momento es bueno para instalarse en una de ellas, mientras se calma la sed con una bebida bien fría. El “terraceo” es algo eminentemente estival y no hay por qué renunciar a ello, si bien, si tener en cuenta una serie de consejos. Tomarse una cerveza o un refresco de vez en cuando no es problema. Sin embargo, sí lo es si se transforma en una costumbre diaria, casi rutinaria. Por eso, la mejor opción es combinarlo con bebidas menos calóricas, como por ejemplo, un zumo de tomate o un té frío.

El verano es una época ideal para cocinar platos de forma saludable y al mismo tiempo, que sean apetecibles. Las ensaladas ofrecen un montón de posibilidades y todas ellas muy sanas. Mezclar fruta, con diferentes hojas, cereales, etc. Las opciones son muchas y todas ellas muy apetitosas. Por otro lado, el pescado a la plancha es otra opción muy sabrosa y con bajo aporte calórico. Del mismo modo, un buen arroz, con pescado o carne, aporta hidratos que también son necesarios y es de lo más delicioso.

Has tenido una cena copiosa, con todo tipo de tapas, que si bravas, fritos y después de eso, fiesta en la playa, risas y brindis y copas y más copas. Es un plan perfecto, sí, pero un plan que puede aportar un kilo más a la báscula como mínimo. La clave está, tras un evento de este tipo, equilibrar los días siguientes ingiriendo menús menos calóricos y practicando ejercicio.

Estos consejos te ayudarán a llegar a la rentrée sin un kilo más. ¡Disfruta del verano!