Publicado el 29 octubre de 2014 a las 18:14, por

Se acerca la fiesta de Halloween en la que la gente se disfraza de personajes terroríficos y cubre su piel de maquillaje para intentar recrear heridas, cicatrices u otro tipo de lesiones. Para ello se aplican diferentes productos como pinturas labiales y faciales. Sin embargo, hay que tener una serie de cuidados para evitar que la piel resulte dañada.

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ANTES

Limpieza: lo primero que hay que hacer es una limpieza con agua y jabón o con algún gel o espuma limpiadora. En cualquiera de los casos, es aconsejable realizar movimientos circulares suaves, del centro hacia afuera,  en los siguientes cinco puntos del rostro: frente, mentón, nariz, pómulos y cuello. Con ello se conseguirá eliminar las impurezas de la piel de la cara.

Tonificación: aplicar un tónico para terminar de retirar la suciedad y las impurezas. Además, este producto controla la producción de grasa y contrae los poros, disminuyendo su tamaño. De igual modo, prepara la piel para la absorción de la crema hidratante.

Hidratación: es importante utilizar una crema hidratante con filtro de protección solar adecuada para cada tipo de piel.

Cuidados específicos: para zonas más sensibles, como el contorno de ojos,  es recomendable el uso de productos especiales para su limpieza e hidratación.

Una vez terminada la limpieza del rostro y que se haya absorbido la crema hidratante se puede comenzar la sesión de maquillaje.

DURANTE

Productos de calidad: es importante que se utilicen productos de calidad, hipoalergénicos, para evitar contraindicaciones o reacciones en la piel.

Cantidad: utilizar una cantidad pequeña de maquillaje para que la piel pueda transpirar.

Contorno de ojos: Esta es una de las zonas más sensibles de la cara por lo que hay que utilizar poca cantidad para evitar posibles irritaciones, o utilizar un producto específico. Además, los productos que se utilicen en esta zona deben ser de rápida absorción.

Cuidados específicos: en caso de tener acné es importante utilizar un maquillaje no comedogénico, que evita el crecimiento anormal de células que rodean los poros, para que no lo agrave.

DESPUÉS

Limpieza: es importante, y más a la hora de dormir, retirar el maquillaje y la suciedad que se ha acumulado en la piel para que ésta pueda respirar.

Primero, se empezará a desmaquillar los ojos con un producto bifásico compuesto de dos fórmulas, una oleosa y otra acuosa, que elimina todo tipo de maquillaje, incluso aquellos a prueba de agua.

La forma correcta en el caso de los ojos es aplicar un disco de algodón en cada ojo y presionar suavemente para que el producto actúe y disuelva el maquillaje.

En el resto del rostro, se deberán utilizar productos adecuados a cada zona. En cualquiera de los casos, es aconsejable utilizar un producto suave, similar al agua, como es el caso de las aguas desmaquillantes micelares.

Si se ha aplicado una capa de maquillaje muy gruesa, se recomienda utilizar discos exfoliantes que retiran fácilmente el exceso de cosméticos. Y, si se ha utilizado látex líquido, se podrá emplear un desmaquillante bifásico que facilita la retirada de este material.

Por último, se deberá concluir la limpieza lavando la cara con agua y jabón, si es posible neutro, o con un gel o espuma limpiadora.

Después de terminar con la limpieza del rostro, se deberá seguir el mismo ritual: tónico y crema hidratante.