Publicado el 29 septiembre de 2014 a las 07:28, por

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El final de las vacaciones es duro para todos. Ya se sabe: el regreso al trabajo, a la rutina diaria y nuestras obligaciones. Al estrés y la propuesta de objetivos, muchas veces inalcanzables, hay que sumar el descontento con el que muchas personas viven su aspecto personal.

Y también la sorpresa de la aparición de las primeras arrugas o su incremento, que se hace más visible tras la exposición solar y, sobre todo, con la desaparición del bronceado.

Lo primero que debemos hacer en estos casos es consultar a un especialista y no tratar de copiar tratamientos o técnicas que hayan resultado bien a conocidos. Es imprescindible determinar qué casos hay que trasladar al quirófano y cuáles pueden resolverse con tratamientos estéticos que no precisan siquiera ingreso y que, además, son en su mayoría, indoloros.

En este sentido, los cirujanos de CRES, nos recuerdan que “cada caso presenta unos condicionantes anatómicos y unas variables de envejecimiento que efectivamente pueden ser resueltos sin cirugía. Pero esto es un trabajo de consulta. Se debe acudir a una primera visita para estudiar cada caso en particular”.

Además, “el conocimiento de cómo envejecemos ha cambiado todo”. Tratamientos como el botox, cuyo objetivo era estirar el rostro, están en franca decadencia frente a la idea de rejuvenecer. “La cara de una chica joven está relajada, no estirada”.

Cada procedimiento tiene un objetivo. El lifting tradicional recoloca tejidos, mientras que los autoinjertos con grasa propia reposicionan volumen. Estos dos últimos, en la vanguardia de la cirugía, regeneran nuestros tejidos al introducir en nuestro rostro células madres. Estas células tienen la capacidad de “reprogramarse” para asumir las funciones de otras que estén dañadas o a punto de morir. De ahí su gran eficacia.

Según el último informe de SECPRE, la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, la cirugía de rostro aumentó en el último cuatrimestre de 2013 en un 40%. Quienes acudieron al especialista en busca del soñado retoque fueron en un 83,8% mujeres y en un 16,2% hombres. El perfil de edad, mayores de 45 años.