Publicado el 10 septiembre de 2014 a las 07:26, por

vuelta al cole

Se acerca la fecha en la que los estudiantes deben decir adiós a sus vacaciones y comenzar una nueva etapa en su vida académica. La adaptación a la rutina tras las vacaciones puede ocasionar determinadas alteraciones emocionales y físicas conocidas como el “síndrome de depresión post-vacacional”. Este es un trastorno que no solo sufren los adultos, sino que también afecta a niños y jóvenes que deben recuperar su ritmo habitual en cuanto a horarios, alimentación y actividades en muy poco tiempo.

Te damos algunos consejos para motivar a tus hijos y así reiniciar la rentrée con alegría.

Cambio de horarios
Los últimos 15 días se debería incorporar de forma gradual horarios más próximos a los que se harán una vez se inicien las clases, esto ayudará a que los hijos afronten con menos pereza el madrugar o irse a dormir antes.

Lectura y repaso
También en la quincena previa se recomienda, que si han dejado de lado la lectura, se vaya reincorporando de nuevo el hábito leyendo todos los días un rato, solos o acompañados, sin duda es una actividad ideal que vincula el ocio con el aprendizaje. Otra actividad que se puede hacer para retomar hábitos puede ser un resumen de las vacaciones o un diario de viaje, de esta manera repasan técnicas de escritura y normas de ortografía.

Compra del material
Si involucramos a los hijos en la compra del material, uniformes y libros estaremos haciéndoles partícipes de un proceso que les ayudará a concienciarse de que quedan pocos días para el inicio de las clases. Hay que evitar dejarlo todo para última hora ya que esto puede producirles ansiedad y preocupación. Forrar libros, marcar el material y revisarlo puede ser una actividad lúdica y muy motivadora.

Reencuentro con amigos
Sería interesante que el niño entrara en contacto con sus mejores amigos del colegio e intentara encontrarse personalmente con ellos para jugar, y así romper un poco el hielo del reencuentro.

Primeros días
Con el inicio de las clases se recomienda que se ofrezca a los hijos una tarde dividida en tareas y actividades de “verano”. Se puede seguir yendo a la piscina los primeros días, al parque o a la playa después de las clases para combinar actividades y que el cambio sea progresivo hasta incorporarse a la rutina de nuevo.

Actitud positiva
Hay que evitar dar importancia a las quejas sobre la vuelta al colegio. El “síndrome postvacacional” no es una enfermedad, suele durar de dos días a una semana y afrontarlo con positividad es una de las mejores opciones.