Hablar de Biolifting Endoscópico es hablar de dos técnicas muy experimentadas en Cirugía Plástica. La combinación del Lifting endoscópico y de la Bioestimulación con factores de crecimiento plasmáticos permite mejorar sensiblemente los resultados y la recuperación postoperatoria.

El lifting endoscópico es una técnica de Cirugía Estética que permite la corrección de los problemas estéticos como la caída de las cejas, el exceso de piel en el párpado superior, las arrugas periorbitarias etc. Con la enorme ventaja de necesitar tan solo 4 – 5 incisiones de menos de 1 cm y escondidas dentro del pelo. Se realiza utilizando un endoscopio por lo que este tratamiento es muy poco traumático y los resultados son completamente naturales (evitando el aspecto de cara estirada).

Además, con la misma técnica es posible corregir la zona malar (pómulos) y completar el rejuvenecimiento de todo el tercio superior de la cara.

Combinar esta técnica con la Bioestimulación Autóloga favorece la cicatrización, reduce el riesgo de hematomas y mejora el aspecto estético final. La aplicación del biolifting endoscópico requiere de un amplio conocimiento y experiencia en el ámbito de la cirugía y la medicina estética para conseguir una mayor precisión en la colocación y corrección de las arrugas y expresión de la zona frontal. El biolifting endoscópico es una técnica evolucionada que ha ido mejorando el doctor Mancini desde que empezara a realizar el lifting endoscópico facial.

¿En qué consiste?

Se lleva a cabo con anestesia general y tiene una duración de entre 3 y 4 horas (dependiendo alcance). Los pacientes al despertarse se encuentran con drenajes, apósitos y una faja elástica. Tras una noche ingresado, normalmente el paciente abandona el centro una vez que los drenajes hayan sido eliminados. Es crucial que los pacientes retornen a su actividad cotidiana lo antes posible. En los primeros momentos existe una sensación de incomodidad con algo de picor pero en ningún caso nos encontramos con dolor. Tras la primera revisión (que se produce en unos días) los pacientes comienzan a ducharse y usar cremas hidratantes y en unos 10-15 días se procede a retirar los puntos restantes

Las cejas son una de las primeras estructuras anatómicas de la cara que sufren los procesos de envejecimiento y ya en edades muy tempranas (35-45 años) tienden a caer, modificando el aspecto de la zona de los ojos y dando lugar a una mirada más triste, apagada y envejecida.

Esto se debe a que, poco a poco, se acorta la distancia entre las cejas y el borde del párpado superior y aparentemente aumenta la cantidad de piel en esta zona. En estos casos, realizar una blefaroplastia quitando la piel del párpado acaba empeorando el aspecto de la mirada ya que reduce aun más esa distancia.

Es evidente que lo correcto es intervenir corrigiendo la posición de las cejas y recolocándolas en su sitio natural para devolver la mirada de la juventud. Tan solo con esto, se mejora la mirada, la zona de la pata de gallo, el entrecejo etc. Y el resultado es totalmente natural.

Con la bioestimulación autóloga aplicada en el transcurso de la intervención se conseguirá acelerar la cicatrización del lifting y minimizar el riesgo de hematomas y de inflamación.

Técnica

Es una intervención muy rápida y poco traumática. El cirujano trabaja usando un endoscopio, que consiste en un aparato de fibras ópticas conectado con una cámara de vídeo y que tiene el diámetro de un bolígrafo. Gracias a la visión que le permite la televisión, el cirujano puede desenganchar las cejas y devolverlas a su posición original, de manera natural y sin realizar cambios en la estructura de la cara. Se necesitan solo, entre 4 y 5 incisiones de menos de 1 cm, escondidas dentro del pelo y con esto es suficiente para abordar y corregir la zona de las cejas, el entrecejo y la zona peri orbitaria. La intervención se realiza a una profundidad tal que se evitan todas las estructuras importantes de la cara (nervios y vasos) por lo que es muy segura.

Durante la intervención se utilizará la bioestimulación autóloga con los factores de crecimiento del mismo paciente. Estos factores de crecimiento se extraen de la sangre con una técnica sencilla y segura y sirven para mejorar la cicatrización y la coagulación acelerando la recuperación postoperatoria. La sangre se extrae al empezar la intervención y en quirófano se centrifuga para obtener el plasma rico en factores de crecimiento que viene aplicado justo antes de terminar la intervención.

La intervención puede realizarse en anestesia local y sedación y dura, aproximadamente, una hora y media. Es necesario colocar un vendaje compresivo y frío en la zona de los ojos para reducir la inflamación, pero la paciente puede ser dada de alta tan sólo unas horas después. En el postoperatorio no hay dolor, sino sólo una ligera inflamación e hinchazón de la frente y de los párpados superiores. A las 24 horas se puede retirar el vendaje, lavar el pelo y la paciente puede volver a una vida normal. Conviene utilizar una banda elástica y evitar el sol durante un mes.

Los resultados son muy naturales y no existen complicaciones particulares. Las cicatrices son mínimas (menos de 1cm.) Y escondidas en el pelo. Esta técnica se combina muy frecuentemente con la blefaroplastia, y los lifting de otras zonas de la cara o las liposucciones con láser de la papada.

Preguntas Frecuentes:

  • ¿En cuántos días puedo volver a una vida social normal? En 4-5 días la inflamación es poco evidente y es difícil imaginar que haya habido una intervención. En 10 días el aspecto es normal.
  • ¿Cuánto dura el resultado? Los resultados son satisfactorios y hasta el momento no ha sido necesario repetir la cirugía
  • ¿Me lo notarán? Por supuesto, todos notaran que el aspecto de la mirada es más joven y descansado; pero nadie imaginará que es debido a una intervención quirúrgica.
  • ¿Me dolerá? No, sólo en ocasiones puede darse un leve dolor de cabeza los primeros días, debido a la presión del vendaje. Existen sólo molestias y algo de lagrimeo.
  • ¿Las infiltraciones con factores de crecimiento utilizadas en esta intervención tienen efectos secundarios? No, la infiltración es mínimamente invasiva y no supone ninguna molestia añadida a la propia intervención. Además, al tratarse de factores de crecimiento del propio paciente, las posibles reacciones alérgicas se descartan.
  • ¿Serán necesarias más infiltraciones para minimizar las cicatrices? No, las infiltraciones realizadas durante la cirugía resultan suficientes para acelerar la cicatrización.